Samuel Henriques Juliao Rois Mendes
El sefardí que dio su vida por Barranquilla
Samuel Henriques Juliao Rois Mendes nació en Riohacha, descendiente directo de una familia judía sefardita originaria de Curaçao, cuyos antepasados emigraron desde el Caribe hacia la costa norte de Colombia. Esta rama de los Henriques Juliao, con raíces profundas en Ámsterdam, Portugal y Curaçao, se convirtió con el tiempo en la fundadora del linaje Juliao establecido en Riohacha y posteriormente en Cartagena.
Samuel creció en una familia marcada por la tradición, la disciplina y el sentido comunitario característico de los sefardíes del Caribe. Sin embargo, su vida tomó un rumbo que lo convertiría en un héroe silencioso de la historia del Caribe colombiano.
El día en que Samuel entregó su vida
Durante uno de los periodos de inestabilidad política de Colombia, las tropas conservadoras avanzaban con intención de tomar la ciudad de Barranquilla, un punto estratégico para el comercio y la vida económica del Caribe. Samuel, comprometido con la defensa de su región, se unió a los grupos que resistían esta incursión.
En la Plaza de Bolívar de Barranquilla, lugar emblemático de reuniones cívicas y políticas, Samuel luchó en defensa de la ciudad. Allí cayó en combate, entregando su vida para impedir que las fuerzas conservadoras tomaran Barranquilla.
Gracias a su sacrificio y al de quienes lucharon a su lado, la ciudad no cayó en manos enemigas. Su acto marcó profundamente a su familia y a la memoria regional, convirtiéndolo en un símbolo de valentía, honor y lealtad hacia la tierra que lo vio crecer.
Un legado que perdura
A pesar de que muchos descendientes de esta línea han emigrado a distintas partes del mundo, la familia Juliao continúa presente en Colombia, especialmente en Cartagena, Barranquilla y Riohacha, donde el apellido conserva un fuerte arraigo cultural e histórico.
La historia de Samuel es un recordatorio del papel que las familias sefarditas han desempeñado en la construcción del Caribe colombiano: comerciantes, ciudadanos, líderes y, en casos como el de Samuel, defensores valientes de su comunidad.

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